Las dos horas de dolor extremo, valieron la pena! Si tengo que pensarlo dos veces, no vuelvo a tatuarme el pie porque sufrí mucho, pero si tengo que pensarlo una sola vez y miro la foto... sí. Muchas gracias a Seba/Oso por bancarme, y aguantarme psicológicamente esas dos horas, jaja.
Nessun commento:
Posta un commento